
Los rebeldes del Tigré reconquistan Lalibela, un sitio de la UNESCO en Etiopía

Los rebeldes del Tigré retomaron el domingo Lalibela, localidad al norte de Etiopía que alberga un sitio catalogado como patrimonio de la UNESCO, once días después de que el gobierno anunciara que había arrebatado su control a los milicianos, informaron a la AFP sus habitantes.
El anuncio marca otro giro dramático en este conflicto que se extiende desde hace más de un año y que ha provocado miles de muertos y que atizó una profunda crisis humanitaria.
Lalibela es un sitio famoso por sus iglesias talladas en la roca y fue clasificado por la UNESCO como el patrimonio mundial. Está ubicado a 645 kilómetros al norte de la capital, Adis Abeba, y es un lugar de peregrinación para los cristianos etíopes.
Los combatientes del Tigré «están en el centro de la ciudad, no hubo combates», declaró un habitante por teléfono en la tarde del domingo.
Otra persona en el lugar dijo: «volvieron, ya están aquí».
«La población, en su mayor parte esta asustada. Algunos huyeron. La mayoría ya se fue porque puede haber venganzas. Nosotros expresamos nuestra alegría cuando se fueron», agregó el testigo.
Durante el domingo, la jefatura militar del Frente de Liberación del Pueblo del Tigré (TPLF) difundió en medios afines un anuncio de que sus combatientes habían llevado a cabo «contraofensivas globales» en varios puntos, en especial en el camino entre Gashena y Lalibela, en la región de Amhara.
«Nuestras fuerzas se defendieron primero y después llevaron a cabo contraofensivas contra el enorme contingente que atacó el frente de Gashena y las zonas aledañas, y lograron una victoria gloriosa y sorprendente», indicó la declaración de los rebeldes.
– Masivos desplazamientos de personas –
Las comunicaciones están cortadas en las zonas de combate y los periodistas tienen un acceso restringido, lo que hace difícil una verificación independiente de las posiciones en el terreno.
El gobierno no respondió de forma inmediata a las solicitudes de comentarios de la AFP.
La guerra en el norte de Etiopía comenzó en noviembre de 2020 después de que el primer ministro, Abiy Ahmed, envió al ejército a la zona del Tigré para desalojar a los cargos del TPLF que desafiaron su autoridad y a quienes acusa de atacar bases militares.
En junio, los rebeldes recapturaron la mayor parte del Tigré y avanzaron hacia las regiones vecinas de Afar y Amhara.
El 25 de noviembre, el primer ministro anunció que lideraba una contraofensiva en persona y desde entonces informó que retomó varias localidades, entre ellas Kombolcha y Lalibela. Por su parte, los rebeldes del TPLF aseguran que realizaron retiradas estratégicas para reorganizarse.
El temor de que los rebeldes lleguen a la capital llevaron a países como Estados Unidos, Francia y el Reino Unidos a instar a sus ciudadanos a abandonar Etiopía lo antes posible, aunque el gobierno afirma que la ciudad es segura.
Los combates han provocado el desplazamiento de dos millones de personas y han provocado que ciento de miles sufran condiciones similares a la hambruna, según estimaciones de la ONU. Además hay reportes de masacres y violaciones masivas cometidas por ambos bandos.
Los intensos esfuerzos diplomáticos liderados por la Unión Africana para labrar un cese el fuego no han logrado ningún avance.
La ONU estima que los más de 13 meses de conflicto han dejado a 9,4 millones de personas en una situación «crítica de asistencia humanitaria» en la región del Tigré, Afar y Amhara.
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